Cómo la meditación cambió mi vida y cómo puede cambiar la tuya.

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Por Antonio Barragán

Mucho se habla de la meditación últimamente, y seguro que podrás leer impactantes artículos que cuentan sus innumerables beneficios.

Hoy quiero contarte los que obtuve yo, cuando decidí implantar en mi estilo de vida, el arte de la meditación. Y los que tú también podrías obtener si es que realmente quieres cambiar tu día a día.

No fue un cambio repentino en mi vida. No me desperté de un día para otro y pude decir: “Genial…ya soy súper feliz”.

Los cambios no se producen de esa forma y cualquiera que te diga lo contrario, miente. Hay personas que quieren cambiar su estilo de vida, pero no hacen nada para que ese cambio se produzca realmente. O si lo hacen, es un cambio sutil que apenas dura los pequeños momentos de motivación que puedes llegar a tener al principio. Luego, el efecto de tu día a día, de tus cargas, de tus obligaciones, de tu rutina, etc… Te hacen volver bajo el yugo de la esclavitud en el que tan a gusto te encuentras.

Pero bueno, vamos al grano.

¿Qué es la meditación?

Meditar es poner en orden tu mente. Es tener conciencia de los actos inconscientes que se producen en ella. Por desgracia, la gran mayoría de las personas, viven vidas en piloto automático.

Son personas que están realmente muertos en vida, debido a que desde pequeñas han sido programadas a tener unos conceptos que han determinado su forma de ser, de pensar y de actuar. Dependiendo de cuál haya sido tu pasado, así es tu presente, porque dicho pasado programa tu mente y la condiciona para que actúe de determinada forma ante determinadas circunstancias.

¿Y en qué te ayuda la meditación?

Pues hace que te cuestiones cada paso que das, cada pensamiento que tienes, cada emoción que generas, cada segundo que vives, y busques un porqué a dicha situación. Si no sales de ese programa mental que tienes instalado ahora mismo en tu mente, y lo cambias… jamás podrás cambiar tu estilo de vida.

¿Por qué?

Porque siempre seguirás viendo las cosas de la misma forma y bajo la misma perspectiva. La perspectiva que te enseñaron desde pequeño y que te hace juzgar, decidir y cuestionar lo que está bien o lo que está mal, lo bueno de lo malo, lo bonito de lo feo, lo correcto de lo incorrecto.

Meditando, rompes ese programa automático y empiezas a tomar el control sobre cada cosa que sucede en tu mente. Si te das cuenta, muchas veces vivimos el día a día sin apenas darnos cuenta de lo que hemos hecho y porqué. Obviamos demasiadas emociones y damos por hecho muchísimas cosas que nos conducen a ciertas situaciones, tanto si lo queremos como si no. Cuando meditas, haces que esa inercia que siempre suele llevar tu mente para conducirte a un punto, se pare.

¿Y qué sucede entonces?

Que la vida también parece pararse.

¿Y eso porqué?

Porque le paras los pies a tu mente inconsciente y le pasa el control a tu mente consciente.

Le dices a tu mente: “Ey… a partir de ahora mando yo, así que cada cosa que pase tendrá que pasar por mis propios filtros para determinar si es correcto o no”. Tomas las riendas de todo lo que te sucede y empiezas a apreciar tu vida de otra forma. Y la meditación se convierte en la mejor herramienta para todo esto.

¿Y qué consigo con esto?

La meditación sirve para conseguir muchos objetivos que te propongas, porque lo que hace es hacerte despertar y que puedas ver tu propio interior. Te ayuda a descubrir el porqué suceden las cosas y cómo puedes cambiarlas, además de definir quién eres, porqué tienes la vida que tienes y qué debes hacer para cambiarla. Es una especie de médico que analiza lo que te está pasando desde un punto de vista externo, sin que se sienta amenazado ni identificado con lo que te sucede.

Ese médico puedes ser tú mismo, y la meditación te ayuda a convertirte en él.

Una vez lo consigues, puedes reprogramar nuevamente tu cerebro para que tenga como fundamentos otros conceptos que te pueden ser mucho más beneficiosos y útiles para tu día a día.

¿Cómo la meditación cambió mi vida?

Pues mi caso fue sencillo. Hasta hace unos años era una oveja más del rebaño. Una oveja que se limitaba como todas a seguir el camino que me habían impuesto, sin cuestionarme el porqué de ese camino. Mi vida pasó a ser lo que mis padres me habían enseñado desde pequeño y lo que habían programado en mi mente. Mi pasado determinó mi futuro y me hizo ser uno más. Tenía trabajo fijo, pero llegué incluso a odiarlo y me limitaba a trabajar en él tan sólo para cubrir las obligaciones que yo mismo me impuse. Mi siguiente objetivo era casarme, tener hijos, etc…

Y así hasta llegar a mi vejez habiendo vivido una vida que no me llenaba y que no era la que realmente yo quería tener. Todos tenemos dos tipos de vida, la que vivimos y la que realmente nos gustaría vivir. Y yo me encontraba en un punto en el que esas dos vidas estaban de lo más separadas y parecía que nunca se iban a juntar.

Fue entonces cuando leí un artículo sobre la meditación que me llenó de curiosidad.

Testimonios de personas que habían cambiado literalmente de vida, poniendo en orden su mente, sus pensamientos y sus emociones, para reprogramar su cerebro y cambiar su propia realidad de lo que estaban viviendo. Siempre he sido una persona que me ha gustado probar todo lo que aprendo, aunque parezca una estupidez. Y fue por eso que decidí practicar la meditación y aprender todo lo posible sobre ella.

De esto hace ya bastantes años y sólo puedo decirte que la primera vez que me puse a meditar, duré 10 minutos.

Todo lo que había aprendido, lo que me habían enseñado y lo que había puesto en práctica en esos escasos minutos revolvió toda mi mente y todo mi cuerpo y me hizo sentir tan mal que me dio un poco de asco de mí mismo. Asco por el simple motivo de hacer lo que estaba haciendo con mi vida sin ser realmente la vida que yo deseaba tener.

“Si soy libre en este mundo, ¿por qué tengo que dejar que mi entorno me controle y me gobierne?”.

Llevo ahora mismo bastantes años practicando la meditación a diario y no ha habido ni un sólo día en el que no lo haya hecho.

Es como el sustento de mi mente.

Al igual que desayunas o almuerzas todos los días, al igual que bebes agua porque tu cuerpo lo necesita, yo necesito meditar mis 45 minutos a diario por la mañana y también antes de acostarme.

¿Y sabes qué conseguí con eso?

Dar ciertos pasos en mi vida que de otra forma no habría sido capaz de dar.

hombre meditando

Foto de http://swisskerubin.blogspot.com/2010/01/reflexiones-de-un-hombre-experimentado.html

¿Por qué no?

Por miedo.

Tenía miedo al qué dirán, a mi familia, a mi entorno, a que mis obligaciones acabaran conmigo, etc…

Pero mi proceso meditativo y mi reprogramación mental, desmantelaron todos esos miedos de la noche a la mañana y quedaron totalmente controlados.

Yo mismo descubrí que podía cambiar mi vida si empezaba a cambiar mi forma de pensar.

Así de simple.

Descubrí que cuando cambio mi mente, todo lo que me rodea simplemente cambia.

Eliminé mi programa mental, reprogramé nuevamente mi cerebro creando un nuevo “yo”, el que realmente quería ser y en quien quería convertirme.

La meditación te ayuda a que fabriques la persona idónea en quien quieres transformarte. Te acompaña para que descubras que lo que estás viviendo no tiene porqué ser la única opción y que puedes convertirte en quien tú quieras, si lo haces de la forma correcta.

La meditación te enseña a crear un nuevo software que te hace tener una mente distinta. Y esa mente genera pensamientos distintos y emociones también distintas. Y toda esa novedad, destruye tu entorno actual y crea uno nuevo acorde a esos pensamientos y emociones. Y todo eso invirtiendo en tí mismo.

Usando una pequeña parte de tu día a día en lo que realmente importa.

Muchas personas todavía se centran en cambiar sus vidas esforzándose en cambiar aquello que les rodea, su entorno, la sociedad. Y ese es el primer paso hacia el fracaso y la frustración.nEse no es el mejor método para cambiar y crear la vida que deseas tener.

Meditar puede parecerte difícil al principio, sobre todo si haces caso a determinadas cosas que pululan por internet que desvirtúan todo esto. Pero si haces las cosas correctamente y bajo una enseñanza sana y efectiva, podrás apreciar resultados en la primera sesión. A mí me pasó más o menos lo mismo.

Empecé con dudas, hasta que decidí ponerlo en práctica la primera vez.

Y eso insertó muchos cambios en mí…..las semillas para que mi mente y mi cuerpo se removieran y me hicieran continuar. Ahora soy capaz de controlar totalmente mis emociones, mis pensamientos y llevar las riendas de mi vida. Una vida que se desarrolla como yo quiero y no como me obligan a tener. Una vida que puedo cambiar en el momento que lo desee sin sufrir consecuencias excesivas por ello.

Yo tengo el control, yo decido lo que me duele y lo que no, yo decido lo que es importante y lo que no lo es tanto y yo decido lo que quiero atraer a mi vida y lo que no se merece estar presente en ella. Sentirse como el capitán general de tu día a día, es algo que no tiene precio. Sin embargo, hay todavía muchos que se suelen llamar escépticos de este tipo de cosas.

¿Escépticos? ¿En serio?

Recuerdo amigos míos y compañeros de mi antiguo trabajo que decían no creer en lo que yo hacía y me veían como una especie de oveja negra que más tarde o más temprano acabaría reculando para volver a lamerle el culo a esta estúpida sociedad que tanto influye en la gente. Sin embargo, después de tantos años, aquí sigo, creciendo más que nunca, aumentando mi felicidad más que nunca y enriqueciendo mi vida cada día que pasa.

Mi estilo de vida pasó a ser el de un loco que le decía a su jefe que dejaba su trabajo, al de una persona libre que no le hace falta esclavizarse para vivir bien. Antes me limitaba a sobrevivir, mientras que ahora, puedo decir que estoy viviendo mi propia vida, la vida que realmente quiero. Ese tipo de escépticos son lo más parecido a unos orgullosos que no son capaces de doblegar ese orgullo para poner en práctica algo y lo juzgan sin haberlo probado en primera persona.

“No creo en eso” “Eso no va conmigo” “Eso son tonterías”…….

¿Acaso lo has probado y lo has puesto en práctica para juzgar lo que te estoy mostrando con fuentes fiables y sin influenciarte por el pobre programa mental que tus padres y tu sociedad te han impuesto desde pequeño. Ahora no eres pequeño, ¿por qué no juzgas las cosas con tu presente y no con tu pasado?

¿Te atreves?. ¿Puede la meditación cambiar también tu vida?

Puede cambiar la vida de todo aquel que así lo quiera.

Pero no por arte de magia, sino por propia iniciativa.

¿Quieres cambiar?

Pues la meditación te ayudará a ello.

Es una herramienta hacia el autoconocimiento y la gestión emocional para que cambiando el programa mental que llevas insertado ahora mismo en tu mente, puedas cambiar también todo lo que te rodea.

Porque así funcionan las cosas. La realidad que estás viviendo no es más que una prolongación de tus pensamientos y emociones. Tu vida atrae todo aquello a lo que tu mente está acostumbrada. Por tanto, si fabricas una mentalidad acorde a cómo quieres ser y a lo que quieres convertirte, al final acabarás convirtiéndote en ello. Y la meditación es el maletín de cirujano para operar tu mente que ahora mismo está totalmente muerta, dejándose gobernar por el piloto automático que tiene insertado desde que eras pequeño.

¿No es hora de que te plantees cambiar?

¿O acaso eres uno de esos escépticos que prefieren “no creer” en las cosas sin probarlas antes, porque tienen un orgullo tan alto que les impide doblegarse a algo que podría ser verdad?.

¿O eres de los que piensan que la realidad no puede ser cambiada y te ha tocado vivir la vida que tienes sin hacer nada para remediarlo?.

Amigo, ya es hora de ver la realidad y de ver las cosas bajo tu propio punto de vista, sin la obligación de seguir viviendo la vida que te venden desde pequeño.

La meditación puede ayudarte a:

Eliminar lo que no quieres seguir siendo.

Controlar tus emociones.

A saber quién eres, porqué tienes la vida que tienes y cómo puedes cambiarla.

A eliminar creencias limitantes que te impiden avanzar y conseguir tus sueños.

A crear un nuevo “yo” acorde a quien realmente te gustaría ser.

A crear una realidad nueva que se plasmará en tu día a día y cambiará tu vida.

Una cosa muy importante que descubrí hace ya mucho tiempo es que puedes cambiar literalmente tu mente y eso supone automáticamente un cambio en tu estilo de vida. Y la meditación es el camino más fácil y efectivo para que este cambio.

 

Fuente http://www.elexitoenvida.com/2016/11/como-la-meditacion-cambio-mi-vida-y.html

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